La diferencia entre contratar a una empresa especialista en pintura de fachadas y otra que tan solo realiza estos trabajos de forma ocasional se ve desde el primer momento. Para empezar unos buenos especialistas, como Gecasa, tienen andamios propios. Esto acelera enormemente la obra, ya que no hay necesidad de depender de otra empresa que acuda a instalar los andamiajes y a retirarlos.

Esto permite garantizar que la obra se realizará en el plazo previsto, lo que es muy importante debido a los inconvenientes que un andamio ocasiona en una calle y lo importante que es que no nos pasemos del plazo concedido en los permisos de instalación que nos concede cada ayuntamiento.

Además es importante ponerse en manos de auténticos profesionales que sean claros sobre el estado real de la fachada y que puedan aconsejar sobre si es preciso o no realizar algún tipo de reforma antes de preparar la fachada para pintar.

Una buena preparación de la fachada

Antes de realizar la pintura de la fachada de una casa es necesario que esta  esté totalmente limpia y preparada para obtener los mejores resultados. En lugares tan cerca del mar como Barcelona es normal que en las paredes exteriores de los edificios se deposite mucho salitre, además de la suciedad habitual en cualquier ciudad causada por la contaminación, el tráfico, los pájaros y el día a día.

Es pues necesario realizar una correcta limpieza para que todas estas partículas de suciedad se desprendan y poder a continuación cubrir grietas y arreglar pequeños problemas de deterioro causados por el paso del tiempo. Una vez que tengamos la fachada limpia y reparada se puede comenzar con la imprimación. Hay muchos tipos de imprimación para aplicar antes de la pintura de fachadas exteriores debe de ser un profesional con experiencia el que decida que producto es el más adecuado para las necesidades y materiales con los que se está trabajando.

Un trabajo limpio y profesional implica también una buena protección de todo aquello que no va a ser pintado, como son las ventanas del edificio o los zócalos de estas. También hay que trabajar con cuidado de no dañar los caños de desagüe, los cables que en ocasiones se pueden encontrar en edificios antiguos o cualquier otro elemento de la fachada que no se pueda desmontar para trabajar con más facilidad.

Escoger la pintura adecuada

Par escoger la pintura de fachadas exteriores más adecuada hay que valorar muchos factores, aunque uno de los principales siempre es que la relación entre la calidad y el precio sea la mejor posible. Una buena pintura puede durar muchos más años en buen estado que otra en la que quizás nos parezca estar ahorrando unos euros, pero que a la larga nos obligará a volver a pintar mucho antes, con el consiguiente gasto que esto supone.

La mano de los mejores especialistas en pintura de fachadas se nota sobre todo en los pequeños detalles y en los remates del trabajo. Un trabajo bien acabado se notará tanto en el aspecto estético como en la calidad y la duración del mismo.

Por último también hay que valorar el color del que se va a pintar la fachada. Aunque aquí entran en consideración los gustos del cliente es importante que los colores de la pintura de la fachada sean acordes con el entorno y que no desentonen con el resto de edificios o construcciones que lo rodean. Algunos ayuntamientos tienen incluso leyes al respecto para evitar el “feísmo”, es decir, encontrar edificios con colores chillones y poco adecuados que destacan excesivamente causando un efecto feo y chirriante que puede resultar muy desagradable para el resto del barrio.

Para garantizar que todos estos trabajos se lleven a cabo de una forma rápida y eficiente es conveniente dejarlos en manos de una empresa capaz de realizar todos y cada uno de los pasos necesarios para pintar la fachada de un edificio o casa de una manera integral y profesional, como Gecasa.